“Nos excita la buena actitud, la conversación atrevida, el juego lento, la mirada intensa y las personas que saben disfrutar el momento. Nos prende la conexión real, la energía sexy y quienes saben pedir lo que desean.”. “Nos apaga la mala educación, la presión, las exigencias sin respeto y las faltas de cortesía. Tampoco disfrutamos la prisa ni las malas vibras. Aquí todo fluye mejor con respeto y buena energía.”.